miércoles, 5 de enero de 2011

Básicamente, jodida

¿Qué tienes tú de especial? me preguntas. Puedo mencionar mil cualidades por las que te preferí por sobre mis sueños y mis metas que construí durante siete años, te elegí a ti en lugar de seguir en una relación "estable", con la cual estaba "a gusto", con una persona que conocía más que a mí, con un futuro que ya había aceptado y que estaba resignada a vivir, quizá a disfrutar. Y llegas tú, y por ti saco ese valor escondido de antaño, y me enfrento a perder todo, casa, trabajo, familia política, familia cercana... pero al final, ganarte a ti, es lo que importa. Y heme aquí, angustiada, preocupada, jodida, asustada, confundida, histérica... pero feliz, dispuesta a apostar por ti, a encariñarme con nuevos sueños, nuevas metas, nuevas ilusiones; y sentarme a disfrutar esta etapa de conquista que no vivía desde hace tiempo, esos momentos de vernos sin decir una palabra, esa risa cómplice que me brindas para avisarme que llegaremos a casa pero no a dormir, ese "te adoro" que no significa otra cosa más que eso, ese "me chocas" que te lo digo desde el fondo de mi alma. Y puedo jurarte que cada vez que te digo "te quiero" lo hago mordiéndome el corazón, para que no reviente de felicidad o de miedo, lo que pase primero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario